9 de abril de 2010

Nos educan como borregos, sin espíritu crítico


Calavera de diamantes. Damien Hirst


Las elecciones, los gustos no son algo que elegimos voluntariamente; en la mayoría de los casos están influenciados por los demás, por circunstancias emocionales, sociales y en gran medida por la presión ejercida por la crítica o por el mercado....o bien son producto del azar.

Las experiencias estéticas son imposibles de describir desde un punto de vista racional, pero ¿Son realmente nuestras?, ¿Tienen algo que ver con criterios, con valores propios?

¿Hasta qué punto somos dueños de ese sentimiento?. No se trata ni siquiera de estética ni de ideología, sino de la siguiente cuestión: ¿Son libres nuestras elecciones?, el continuo bombardeo de "opiniones legitimadas" nos deja un margen muy pequeño para elegir lo que nos gusta y lo que no, sin oportunidad de pasarlo por un filtro. ¿Dónde está situada la posibilidad de criba, ese escapar del gusto en serie, el poder elegir por uno mismo? En algún lugar apartado, bien escondido por los dueños del saber y la cultura que esperan así ofertar una variedad muy limitada de opciones, acorde a sus intereses de obtener un amplio beneficio económico.
Así pues la cuestión es que el gusto, el arte admirable, la belleza son asuntos que se aprenden, como tantas otras cosas, como tantos otros sentimientos, que nos dicen que son innatos y no lo son. Los valores estéticos, las modas, las apreciaciones de forma, lo que es bello o no lo es son cuestiones tan etéreas que el tiempo las termina por borrar y sólo persiste esa parte nuclear que verdaderamente nos da sentido como seres humanos, lo que verdaderamente merece la pena.

Félix Menkar, marzo 2010

1 de abril de 2010

Crónica de la Hemoficción


El manicomio se encuentra dentro, en su mente enferma, en los textos escritos del mexicano Trigos y adaptados por Mijares, son escritos de un demente. Su trabajo narrativo es elogiable al igual que la dirección y la representación, pero la tremenda exageración de las propuestas, esa provocación tan continua y superlativa sin dejar un respiro no convence (pasada la primera media hora, el estupor se convierte en ofensa). La pareja de hemoficcion utiliza descaradamente la seducción propia de los impulsos asesinos, la bajeza de lo primordial, lo instintivo del animal. Nos muestra un tipo de teatro sin futuro, sin esperanza, descarnado; es en cierta forma un retornar a la charca, al fango. Sin ser un experto en la materia, lo visto, sus propuestas lo situaría por un lado junto a eventos tipo "teatro pánico", a ciertas performances muy salvajes y cierto guiños a los trabajos de Angélica Lidell. 
Marxela --aparentemente-- es una puta marioneta en manos de un nazi y eso la hace digna de compasión; es teatro de la locura, introspección depresiva hasta la repugnancia. Obscenidad, instinto y locura, un desparrame de vísceras y carne, despojos humanos--lo que queda tras el fin de la razón--.
La Hemoficción es atrayente por las imágenes que proyecta provenientes de la desesperación, de la locura, lo decrepito que tiene cierto gancho, rugido y griterío bastardo; tristeza y desesperación, ausencia de empatía, solo doctrina y nihilismo creativo.
La pareja forma un curioso dúo sadomasoquista, se ríen del publico, lo maltratan, lo colocan al límite. Aquí en Valencia ante muy poco publico (apenas una decena de personas) han ofrecido dos funciones brutales y vomitivas, está claro que no les importa el dinero, apenas han recogido nada y se han entregado con la misma intensidad que si lo hubieran hecho ante más publico o en un ensayo. La dependencia entre ambos es enorme, ella, Marxela Etchichury actúa pero está continuamente abducida por Lorenzo Mijares que no la suelta; cuando el sólo es de él ocurre lo contrario; es una simbiosis en el paroxismo.
Todo el conjunto tiene algo de patetismo amargo, de histeria sectaria, sexo en escena, risas histéricas, arrebatos demoniacos y un desgaste actoral extenuante que deja a la actriz convertida en un pelele; para ellos será como un orgasmo hiperbólico pero sin alegría, es asomarse a un éxtasis en forma de precipicio, un teatro suicida y catártico. "Diana cazadora de cabezas" y "Contrasujeto" son obras trágicas, sin pizca de hedonismo, hay visceralidad, hay un ambiente de negatividad muy recargado y lo arrojan al público, así a lo bestia, sin ambages, sin humor. Artaud les aplaudiría con ganas.

--el viernes 29 de enero y el sábado 30 he asistido a un exclusivo show en el Café El Dorado MAE, de Valencia. Dos personas, director/actor y una actriz femenina muy histriónica: Hemoficción.

Félix Menkar, feb2010

20 de marzo de 2010

Adios a José Vidal-Beneyto

El pasado día 16 falleció en París a los 82 años J.Vidal-Beneyto, un tipo irreductible y activo hasta hace bien poco; filósofo de origen valenciano y escritor muy lúcido, un pensador independiente. Aunque fue socio fundador y columnista de EL PAÍS siempre ha mantenido una actitud crítica. DEP
Que las siguientes generaciones tomen el testigo. La inteligencia critica pierde un referente, surgirán otros....
Reproduzco un articulo suyo sobre la corrupción muy de actualidad.....

José Vidal-Beneyto: ¿Viva la corrupción?

06/03/2005

El conocido publicista norteamericano Moisés Naim, director de la revista Foreign Policy, una de las plataformas ideológicas con mayor capacidad de irradiación en EE UU, acaba de publicar en este diario un fervoroso alegato en favor de la corrupción. En línea con el supuesto básico del liberalismo radical de que no hay estímulo más eficaz para la transgresión que la prohibición, el autor nos propone la secuencia argumental clásica en este tipo de demostraciones: la corrupción es consustancial a la humanidad y por eso es tan antigua como ella, con lo que es imposible de determinar y de medir, y oponerse a ella no sólo es inútil sino perverso por los efectos negativos que esa oposición genera. Las leyes anticorrupción, los códigos de conducta empresarial, la acción de las ONG's que luchan por mantener comportamientos éticos en la actividad económica -Transparencia Internacional, etc.- son para Moisés Naim, que los cita explícitamente, causantes de múltiples daños colaterales pues "pretender restringir la cultura del soborno y la codicia... es una ilusión paralizante". O como escribe de forma aún más lapidaria: "La guerra contra la corrupción esta minando la democracia".
La única razón que aduce para tan descalificatorias imputaciones es que la corrupción polariza en exclusividad el debate político, obsesionando con este tema a los medios de comunicación y a los ciudadanos e impidiendo que se ocupen de las cuestiones y problemas verdaderamente importantes. Además la descalificación a la que lleva de los posibles candidatos corruptos confía las más altas responsabilidades políticas a personalidades quizá honestas pero incapaces que causan verdaderos desastres, sin olvidar que sus bienintencionadas promesas al no verse cumplidas aumentan aún más la frustración y el rechazo de la política por parte de la ciudadanía. Claro que para llegar a tan halagüeños panorama y diagnóstico ha tenido que centrar la intervención corruptora en el ámbito político y funcionarial, considerando irrelevante su presencia en el económico-social e ignorando su absoluta potencia determinante en el funcionamiento del sistema. Los grandes protagonistas de la corrupción para nuestro autor son Helmut Kohl, Kim Young Sam, Bettino Craxi, Alain Juppé, Menem, Salinas de Gortari y otros jefes de Estado latinoamericanos, algunos obligados a dimitir antes de finalizar sus mandatos. Ni una sola palabra de Enron, Parmalat, Halliburton, el monstruoso fraude de la Bolsa de Nueva York que desde hace más de veinte años blanqueaba dinero con los ahorros de los pequeños inversores y tantos y tantos casos que forman la tupida trama de una cleptocracia mundial paralegal o de guante blanco como no se había conocido nunca, diferenciada de la criminalidad organizada, aunque en relación con ella en los paraísos fiscales. Pero tanto la corrupción económico-empresarial como la político-gubernativa hoy sólo son inteligibles desde la perspectiva de la corrupción sistémica que es la que efectivamente las genera y las hace inteligibles. La reprobable conducta de Henri Emmanuelli como tesorero del partido socialista, su procesamiento, condena y posterior vuelta triunfal a la política sólo se entiende en el contexto de un sistema político-económico que empuja a un militante honesto a transgredir la ley para cumplir su cometido político. 

Silenciando los condicionamientos de un sistema que considera intocable Moisés Naim procede en una primera fase a la banalización de la corrupción para acabar cantando sus excelencias: la prosperidad coexiste hoy con niveles importantes de corrupción justamente en los países de crecimiento más puntero: China, India, Tailandia. Y ¿cómo vamos a descalificar un sistema que nos hace vivir y progresar? Lo que nos está diciendo el director de Foreign Policy es que en una época de competencia implacable, el moralismo compasivo no es de recibo. Naim da un paso más en el desmontaje no ya del modelo europeo sino occidental de sociedad. Hemos cancelado el pluralismo político instaurando el pensamiento único, hemos sectarizado los partidos, hemos convertido la política en ejercicio cratológico, hemos sacralizado las multinacionales, hemos acabado con el trabajo como fundamento de la actividad económica y base de su retribución, convirtiéndolo en un ejercicio precario para el sólo consumo, hemos cambiado los valores por los placeres, el esfuerzo por la trampa. Que a uno de los líderes ideológicos de los EE UU le parezca un deseable mal menor, tal vez pueda explicar el triunfo del fundamentalismo religioso en su país.


El País, (reproducido en Re(d)forma en serio), 05/03/05

Más acerca de José Vidal-Beneyto en Wikipedia

16 de marzo de 2010

Belén Gopegui.

A propósito de Belén Gopegui y sus libros

de izq a der. Eva Fernandez, Belen Gopegui y Miguel Morata en Libr.Primado

Belén Gopegui más que escritora podría decirse que es forense, disecciona “lo real” con el bisturí de una escritura que se sitúa al límite entre lo literario y lo documental. No sabemos con certeza –al leer sus libros-- si estamos ante una novela, o sea una ficción o ante una serie de informes o comunicados de lo que está pasando en nuestro mundo cotidiano, en los centros de trabajo, en las viviendas particulares donde suceden y se desarrollan aspectos cotidianos en clave no heroica, donde existen silencios implícitos, renuncias, pulsiones que aunque no se nombren sin duda existen, esas aceptaciones, esos espacios donde se fragua la esencia del ahora y aquí configuran claramente lo que llamamos sociedad, aquella donde los individuos y los colectivos respiran, interactúan y marcan el ritmo y los tiempos de su existencia. Estamos rodeados de “personas normales” y de otras que heridas o tocadas por sucesos dramáticos, por injusticias o desagravios no se pueden permitir el lujo de vivir esa ansiada normalidad pequeño burguesa o situarse en esa laguna apacible, sin complicaciones ni aventuras inciertas donde puedan desarrollar sus pequeños anhelos, un lugar para gozar de un simulacro de felicidad. En nuestra cotidianidad vulgar y mediocre repleta de pequeños y numerosos acontecimientos en apariencia intrascendente se establecen la medida y la intensidad del drama colectivo, el nacimiento de grandes gestas; allí surge el fanatismo, la intolerancia, el dogmatismo, la rebeldía y la derrota. A eso lo podríamos llamar realidad y pocos escritores intentan analizar, establecer las condiciones para hacer las preguntas adecuadas más allá de lo literario, formular las cuestiones que a la mayoría de personas les preocupan (cuando no están abducidos por la fantasía o la evasión), o sea los asuntos reales. Nuestros conciudadanos no se mueven entre los círculos bohemios, privilegiados, cultos, o poblados por especímenes desarraigados, intrépidos o situados en algún límite, llamados escritores, poetas o artistas. No es esa la vida de la mayoría de la gente, no es la que viven, la que perciben con sus sentidos más o menos embotados, día a día, calle a calle, minuto a minuto. Y Belén cuenta lo que pasa a nuestro lado, da noticias y soslaya el desasosiego, lo que intentamos no nombrar, traza la verdadera naturaleza de la corrupción interior y exterior, el caos y la sensación de incertidumbre tan acusadas que padecemos todos. Las herramientas, las tácticas o las estrategias son cosa de todos y deberían serlo en especial de esos que algún día tildábamos de intelectuales.

7 de marzo de 2010

400 € --el arte por los suelos--


100 % Valencianos. Cartografías de la creatividad.
Hace unos días estuve visitando la exposición "Cartografías de la creatividad. 100% valencianos" que se puede contemplar en el Centro del Carmen entre el 12 de febrero y el 3 de mayo; según nos vende el comisario Gil y el delegado de cultura se trata de un laboratorio para mostrar las últimas tendencias del arte contemporáneo 100 % valenciano (incluyendo el arte fallero (.), con casi 300 obras y 100 "artistas" que cobrarán 400 € cada uno de ellos independientemente del valor de su/s obra/s, que por supuesto ni cubre por asomo el coste de los materiales, ni mucho menos el tiempo y el valor creativo de dichas obras, 400 €, ese es el precio en que valora esta institución valenciana --tan generosa ella con otros gastos y dispendios— el trabajo de los artistas 100 % valencianos, suponga que esperan que ya nadie recuerda los millones que pagaron (y se embolsaron) en anteriores Bienales del Mediterráneo, de Valencia o como las quieran denominar), porque eso es lo que a mí y a otros nos ha parecido esta expo-colectiva, un subproducto diverso y variopinto, con escaso criterio, ni pies ni cabeza, donde todo vale, un engendro-excusa para economías culturales ajustadas (.) en tiempos de crisis, dicen (que cinismo).
En Cartografías encontramos obra nueva y también refritos, algunos provenientes de otras expos como Puntas de
flecha celebrada hace poco en nuestra ciudad, supongo que la intención, al coincidir con ARCO, --esa feria en crisis de las vanidades y el desatino--, sea que en esta Valencia con artistas a puñados, todos muertos de hambre, dóciles, convenencieros y sumisos les sirve como coartada a los gestores y políticos culturales. Es un laboratorio…donde ni se puede fotografiar ni tocar nada, o sea un timo, protegido por media docena de policías-vigilantes celosos y aburridos como si se tratara de proteger algo de valor.
No hay nada –en mi opinión— destacable, realmente es otra exhibición de atrocidades, un panorama triste de la confusión en la que vive el mundo del arte, donde importa más la repercusión mediática que el discurso creativo, son disquisiciones de supuestos artistas que nos presentan sus investigaciones y pretenden que se les considere arte, que intentan vivir de ello o que algún crítico o galería les acoja en su seno, nada nuevo bajo el sol. Para mí lo interesante, es que estos 100 % valencianos según anotan los críticos y el comisario de la expo, representan lo actual en el arte valenciano y se les paga esos miserables euros y no quiero ni imaginar lo que habrán tenido que hacer para poder estar entre esa selección final…miserias de nuestro tiempo.
Félix Menkar
"Cartografías de la creatividad": pinturas, esculturas, fotografías, instalaciones, graffiti, diseño, moda, arte fallero y grabado. Entre los artistas seleccionados se encuentran Attua Aparicio, Carlos Domingo, Irma Marco, Luis Eslava, María Cremades, Oscar Mora, Alvaro Tamarit, Irene Pérez, Alex Francés, Francisco López Albert, Cul de Sac, Noé Bermejo, David Pellicer, Gustavo Morant, Joel Mestre, Kike Sempere y Nieves Torralba, entre otros..

31 de diciembre de 2009

R E - F R A C C I O N E S_dos

Caminar como si todo lo demás no tuviera sentido, escuchar la música como lo haría un sordo, contemplar el agua en movimiento, que parece siempre la misma y no lo es: fluye. Porque la utopía, estar vivo significa eso, moverse.


30 de diciembre de 2009

PREMIO NAÚFRAGO 2009

Crónica del SEGUNDO NAUFRAGIO (Premio El dorado-MAE)

El pasado día 28 de diciembre de 2009 en El Dorado, --ese maravilloso antro de Alicia e Isaac que es nuestro hogar, refugio de poetas, artistas y gente de mal vivir y peor ser--  nos reunimos al calor de la música y voz de Lucho Roa, de la poesía, los libros y el arte --de todos y para todos--. Un acto con escaso valor comercial (que dirían los neoliberales) pero con mucho sentimiento y sentido en común, Esa noche pues nos volvimos a reunir un grupo heterogéneo de seres curiosos que pueblan esta nuestra ciudad que hierve talento y vida, pese a la fuerza y el poder factico de la navidad del El corte inglés y de los gobernantes cenizos que nos (y) corrompen e ignoran (menos mal).
Antes del acto por la tarde y como evento complementario y subversivo los jóvenes de la TRINCHERA POÉTICA nos instaron a REGALAR poesía en la plaza España de Valencia, a leer a voz en grito a los veloces transeúntes, que escapaban del viento y se escondían en el metro, que corrían hacia su hogar y la tele nuestra de cada día. Regalar, y más poesía, pecado mortal en estos días de consumo obligatorio y cierta contradicción con el acto de la noche: la entrega del premio NAÚFRAGO 2009 a Miguel Morata, nuestro querido librero resistente, de la Libreria PRIMADO que no regala libros pero si poesía, que nos regala su espacio para compartir, promocionar esos extraños objetos llamados libros. Arte y poesía dos actos casi de terrorismo cultural, necesaria y sin violencia.
Con nosotros, y eso también es otro motivo de alegría estaba Uberto Stabile (viajero del planeta) que entregó el objeto-trofeo, made in Eddie J.Bermúdez, (poeta-artista omnipresente) a Miguel Morata, el año 2008 el premio Naufrago fue para Uberto.
Los amigos de Miguel/Primado leyeron unas palabras de loa y alabanza, Lucho Roa cantó y recitó poesía (voz y guitarra) y otros allegados leyeron poemas y la noche fue discurriendo cálida y acogedora con un final de fiesta sorpresa a cargo –como no—de Kike Martin y Jorge Brunete (TRINCHERA P.)

Félix Menkar

27 de diciembre de 2009

El jardín de la alegría




Hace sol y su pelo rubio inflamado,
el pelo rubio y fino como de ángel
ondea a modo de bandera,
que es mandil, que es harapo
para tapar la belleza de una mañana radiante.

Vergüenza sentimos por ser dichosos y los demás miserables.
Quizás debamos reprimir nuestro gozo
hasta que sea un canto de todos.
Sabemos bien que solos, aunque felices
no llegaríamos ni a la esquina, si nos cerraran el paso.

No es fácil, nada es fácil  y sin embargo
podemos estar acertados, o
presos en esta variedad multicolor.
Solo tenemos que evitar los agujeros,
solo buscar las formas integras, etéreas,
hacer que cada día sea diferente, único.

Todo empieza siempre de nuevo
y siempre es lo mismo,
uncidos al poste giramos ciegos.
El cansancio es la pequeña muerte
y la saturación viene con el vacío,
los espejos mejor empañados
para no vanagloriar al ego,
la casa a veces, debería estar en ruinas
para obligarnos a visitar --más a menudo—
el jardín de la alegría,
para volver a sentir los latidos de la vida.


26 diciembre 2009
Del poemario "Registro de lo imposible"

26 de diciembre de 2009

Suena el cielo




Suena, si y la música es un aquelarre de siete notas infinitas,
una medicina curativa ejecutada sin pautas, ni cintos,
pálpito y ritmo, magia y fluidos
que trepan por la medula
hasta explotar en el cerebro: éxtasis sónico.
Diez cuerdas que suenan armónicas,
mil teclas de metal vibrantes como músculos,
inquietos, gráciles, como recién hechos.
Instante efímero de gloria.
Talento del humano, conquista del mundo.

Félix Menkar
del poemario "Registro de lo imposible"

20 de diciembre de 2009

INMIGRACIÓN ILEGAL. Nadie es ilegal




¿Qué papel juegan las fronteras en nuestros tiempos?
Al parecer son un muro de contención contra los desheredados de los países del tercer mundo que intentan llegar a los restos del banquete de sus vecinos ricos del Norte (siempre hay un norte)..
En el interior de Europa, en el llamado espacio Schengen en teoría no las hay. Pero la situación puede cambiar; en 2008  la Italia de Berlusconi propuso considerar delincuente al emigrante sin papeles y su gobierno expulsó a miles de rumanos, albaneses y subsaharianos sin papeles subiéndolos a trenes, barcos o autobuses de regreso a sus países o dejándolos a su suerte en terceros paises.
España por otra parte expulsa a los subsaharianos que cruzan ilegalmente la frontera de Marruecos, quien a su vez los abandona en la de Argelia, donde son repelidos y así una y otra vez hasta que mueren o acaban cruzando de una manera u otra. Si llegan en patera se los interna en los CIE durante un periodo cada vez más largo y en penosas condiciones asistenciales.
Es un asunto espinoso y de difícil solución, la mayoría de los que llegan son los más capacitados o los supervivientes de agónicas travesías por el Sahara, ¿merecen este trato en las puertas de Europa?. ¿Acaso no son seres humanos? ¿No hemos sido y volveremos a ser emigrantes casi todos nosotros?
Félix Menkar   2009

18 de diciembre de 2009

(H)eterodoxias


Menkar-crónicas
El pasado día 13 de diciembre se celebró sin excesivo aparato mediático en una tarde invernal y ante medio centenar de seres el 'Primer encuentro de poesía no ortodoxa' (H)eterodoxias (otra visión de la poétika) entre la performance y la poesía experimental con recursos multimedia, con alguna acción más escénica que poética a mi parecer, --son tiempos de transición-confusión, lo sabemos todos, pero quizás no esté de más puntualizar, afilar y poner una pizca de criterio, de sal y vinagre--.
El Encuentro en general fue diverso, algunas cosas ya bastante manidas y que aportan poco, otras sorprendentes; resumiendo, me pareció válido, me gustó en su conjunto, que se vayan poniendo las pilas otros encuentros similares, más académicos, menos independientes....
Se trataba de una clara exposición (in)decente, pero muy digna de ciertas propuestas que se están realizando en esta ciudad y con una invitada de Barcelona, alrededor de poéticas heterodoxas, nuevas líneas de expresión y de acción experimentales, mas allá del típico recital poético.
La noche comenzó con un breve presentación a cargo del organizador Eddie(J.Bermúdez) que apareció con su bata de letras y acabó cosida a la pared.
Le tocó romper el hielo a Pedro Verdejo, y su serie de polipoesía con temática africano-social, denuncia de injusticias, poesía para agitar conciencias, de coltan y desequilibrios, mostrar con sus juegos de palabras la realidad globalizada del HOY-AQUI. Muy buena puesta en escena, con sonido, textos-imágenes sincronizados y un climax narrativo adecuado, Verdejo con cada actuación se va haciendo grande, esa noche la bordó.
Le siguió Eddie que rellenaba los espacios entre actuantes con sus versos y/o pequeñas acciones. Eddie (J.Bermúdez) refuerza sus versos-concepto con una puesta en escena donde prima la provocación, la reflexión-inflexión, la sacudida, el grito, para que el espectador perciba como suya esa compulsión por el hecho poético, que el autor vive y padece intensamente.
La tercera fue Alicia Martínez, tuvo dos partes, una floja, otra intensa, la del escenario de abajo con la manzana y unos poemas tanto suyos como de otros, pues quedaron un poco desvalidos, enpequeñecidos en la negritud del espacio. En cambio cuando se situó en la parte de arriba leyendo un fragmento de los 150.000.000 de Enrique Falcón se creció y convenció. Alicia es polifacética, ecleptica, quiere tocar muchas teclas, y ya se sabe quien mucho abarca, poco aprieta.
A continuación apareció la invitada catalana, Magda Guillen, a la que ya había visto en el reciente 17ª Festival de polipoesía de Barcelona, repitió su “click sonate” un polipoema alrededor de la (in)comunicación cibernética, en esta ocasión apoyada por un video de Gonzalo Marcuzzi que se veía apresurado, sin acabar. Acompañó su actuación con varios poemas fonéticos de la vanguardia (...), no tuvo su día –la noche era gélida—y le faltó la chispa que tuvo en Barcelona.
Como sorpresa y antes del intermedio David Barberá realizó un soliloquio delirante publicitario, con su revista Bostezo, su imagen en porretas y un viaje como recursos recurrentes. Fue el espacio para el humor, la satira y el desenpalagar/desmistificar los anteriores discursos-seriales.
Tras la pausa, Eddie y Jesus Gé realizaron una accion breve con vasos y Alicia Martinez la segunda parte, la de arriba.
Le siguió Jesús Ge, claramente el más impactante, tiene buena voz, una impecable dicción, incluso con las palabras mas enrevesadas, maneja lo gestual, el ritmo y los tiempos del poema y además llega al publico, como se dice vulgarmente se come el escenario. Empezó con Huidobro y acabó con Rita-ra calentando el ambiente.
Para acabar el encuentro José Ramón Alarcón nos condujo entre lo lubrico y los urinarios, por el lado oscuro de una poesía-performance de los sumideros. Con una puesta en escena impecable y un texto suyo, recitado de memoria fue la parte mas teatral de la noche, la poética de la sordidez.
Pese a las limitaciones de medios, la escasa difusión del evento, el día desapacible y otras gaitas se completó el acto con una perfecta organización, sin fallos técnicos y buen sonido, un festival muy digno que esperamos todos, se repita.
Una apreciación de mi cosecha, es que el festival hubiera ganado en efectividad si el espacio donde se proyectaban las imágenes y el campo de actuación del poeta-perfomer no hubieran estado tan separados, el ojo del espectador debía optar por uno de los dos focos de visión o hacerlo alternativamente, (en el caso de Magda deslució su actuación) y en los otros distrajo más que focalizó la atención del publico.
Félix Menkar

8 de diciembre de 2009

LA MOCHILA DEL POETA

Reflexiones después de escuchar el prólogo a su recital de poemas, con acordeón. (*)

Un poeta debe de ser un embajador de la belleza y un resistente contra la maldad,
tiene que tener algo de místico
(oh esa grandeza sublime de Juan Carlos Mestre y no sé a cuento de qué, de...Buñuel)
también debe de tener algo de surrealista,
de loco,
sin duda debe de ser un provocador,
pero ante todo,
ser un arrebatador.
El poeta debe admitir y re-conocer
la confusión en la que vive,
en la que vivimos para así encaminarse hacia la búsqueda de la luz,
un poeta necesita elementos lucíferos,
ser maestro de los mecanismos que aclaren el agua sucia,
que muestren las respuestas a lo ignoto;
debe de saber pues,
hacer las preguntas adecuadas.
En resumen,
debe ser un iluminado.

Félix Menkar

(*)11-03-2009
Lectura de poemas de Juan Carlos Mestre. Presentó Antonio Méndez Rubio y Begoña Pozo. Facultad de Filología. Valencia. España

16 de noviembre de 2009

El poema como piedra filosofal



Dicen algunos expertos del ramo que los poetas deberían estar alejados de las bagatelas mundanas, del acontecer de lo cotidiano; que su alma poética debería otear planos más elevados, quizás profundizar en el significado oculto de las palabras, adentrarse por los territorios doctos y venturosos del análisis semántico, o discurrir de la mano de la sensibilidad poética por el universo hermético, abstracto y complaciente de la lingüística, dejando de lado la esencia del “ser poético”, del “hecho de poetizar”.

Compadres poetas, poetines y poetastros, ya esta bien de tanto escarceo pseudo-religioso (llamadlo si queréis divagaciones místicas), da lo mismo. Tal como lo vemos algunos, sirve para nada, o sea bien poco, no nos convence, pensamos que se trata de otra versión del cáncer denominado pasotismo, de no comprometerse con el ahora y aquí, una variante mas “del mirar para otro lado” mientras todo lo nuestro se derrumba ¿o no era nuestro?

La transmutación de las palabras en elementos poéticos es una loable ocupación para catedráticos y doctores, cansados y aburridos, buceadores en el océano de la necedad del saber humano. Pura estupidez a veces y un esfuerzo inútil si no consiguen trasladar esa transmutación a la sociedad que les rodea, es baladí, sectario, situado en los jardines lejanos y oscuros del misticismo y de la religión académica, una piedra filosofal tan hermética como lo fue aquella de los alquimistas medievales.

¿Hacia donde mira el poeta, hacia su propio ombligo, el sentido supremo del alquimista?
Félix Menkar
octubre 2009

19 de octubre de 2009

Sin trazo, sin voluntad, sin huella


Ayer ocurrió lo esperado,
por fin volví a encontrarme con mi conciencia,
sucedió y voy a firmar la sentencia,
agacharé la cabeza, fingiré la felicidad.
Esperaré ciclos más disolutos
para la osadía y la intrepidez.
Mi intención:
cambiar la bilis por una sonrisa,
desertar del campo de batalla,
como un inútil, un mutilado nihilista,
un despreciable insecto.
Cambiar la inercia del proceso letal
por el óxido de un espejo del paraíso.
El goce de poder hacerlo y no querer,
como quien deja de usar un resorte obsoleto,
el botón innecesario de las emociones viscerales.
Adiós a la edición revisada de las ideas,
bienvenida sea otra vez la estupidez,
el sentido de lo humano,
la corrección de la naturaleza limpia.

Félix Menkar

del poemario "Registro de lo imposible"
19 octubre 2009

6 de septiembre de 2009

La realidad representada

Desde la Prehistoria los seres humanos hemos tenido la capacidad y la necesidad de representar y de interpretar lo que vemos, lo que sentimos, incluso lo que soñamos. Esa particularidad intrínseca de los seres humanos, ese activar la imaginación creativa ha dado lugar a la construcción y el diseño de este nuestro mundo. Hemos llegado a residir en esas representaciones, a trazar los espacios de esa realidad soñada.

Hay una gran variedad de pautas en el desarrollo de lo que llamamos arte, muchas maneras de mostrarlo y percibirlo. Tenemos aquel arte que nace y se hace bajo el ala de la forma; que conforma nuestras casas, nuestros centros de trabajo; que enseña cuerpos y cosas que reconocemos, líneas y formas geométricas que se adaptan a nuestro cerebro, a nuestras rutinas; que combinan con el mobiliario, un arte cómodo, decorativo, útil para los ojos como la nevera para los alimentos. Más allá de esta funcionalidad, habita otro arte con unas pretensiones diferentes, que no se limita a agradar, a permanecer colgado de una pared como objeto pasivo, sino todo lo contrario: busca provocar, incidir sobre nuestra conducta, nuestras acciones, hacer reflexionar al espectador, producirle emociones, que se sienta incluso incomodo, establecer en suma un diálogo entre el artista y el observador, que produce inquietud y desasosiego. También hay un arte que bien podría cotizar en bolsa, pretende obtener un precio, siempre en ascenso, satisfacer la demanda de una sociedad caprichosa que atesora objetos avalados por unos supuestos profesionales que deciden lo que tiene o no valor y los elevan a la categoría de “objetos artísticos”; las galerías y museos están repletos de ellos. Otro tipo de arte subyace en lo político: se crea para un tiempo, una función especifica, contra o a favor de una u otra ideología imperante, o religión, que más da. Y nos podemos encontrar con un arte efímero, gratuito, que se transforma, se puede tocar, se recicla y desaparece. En fin, una infinidad de tendencias artísticas, quizás tantas como artistas hay.

Pero, a mi entender, en nuestro tiempo básicamente reinan dos grandes corrientes espirituales en los territorios del arte: la que sigue mamando de la teta inagotable de las vanguardias del siglo XX, que se apropia, copia, recrea, versiona hasta el aburrimiento lo que fue original en esa época; y otra manifestación aún minoritaria que emerge con fuerza producida por los artistas más intrépidos, arriesgados, visionarios o herejes. Hablo de un arte multidisciplinar, donde forma y fondo se confunden, donde el canon se olvidó en la academia, el medio ya hace tiempo que es el mensaje y los modos y las modas son elementos accesorios. Se trata de un arte que, al contrario del aún imperante --el decadente producto egocéntrico del imperio de turno--, podría ser más parecido a esta realidad que habitamos ahora y aquí: global, diversa, cambiante, multicultural, con infinidad de lenguajes y elementos nuevos, un arte vivo, latente, donde se confunde lo inerte con lo orgánico, la velocidad con los espacios multidimensionales; un arte que puede situarse en el metro, en un bosque, un desierto, o en la espalda de un paseante, que busca la desaparición de las fronteras físicas y mentales entre creador y observador para solicitarle su participación, su inclusión en la “obra de arte”, que este ultimo no sea un tedioso mirón de museo, analítico o pasivo, sino un actor, un emisor de emociones, que interactúe. Es un arte trasgresor, que rechaza los sacrosantos compartimentos estancos de los oficios gremiales de procedencia medieval de los antiguos artesanos. El artista debe ser rebelde, tener vocación de cambiar lo conocido, no solo de producir objetos útiles, bellos. El arte, sin duda; es una aventura, un viaje a lo desconocido, un valor añadido, mágico, glorioso y debe seguir sirviendo para representar, para reinventar nuestro mundo. Así sea.

Félix Menkar

5 de agosto de 2009

La gestión del miedo. Escrito



Dominio y plataforma del poder.
El miedo es un arma fundamental para el control social. Un recurso usual de la maquinaria que llamamos sistema. Se trata de someter a la población, a sus ciudadanos, piezas individuales del engranaje social a un estado de desánimo y preocupación constante, de conducirles a una sensación de desaliento, de invalidez, de dependencia, mientras sus ejecutores se dedican a las habituales ocupaciones de dominio, corrupción y/o abuso de poder.
Crear enemigos es una táctica legendaria de ellos, los fabricantes de simulacros y cortinas de humo. Enemigos pueden ser otros ciudadanos, sus creencias, sus territorios físicos o mentales, incluso los sueños, las utopías pueden ser enemigos para nuestra vida acomodada, pero hoy en día más que combatirlos abiertamente como antaño, tratan de reconducirlos, de desactivarlos como problemas reales y reconvertirlos hacia los fines manipuladores precisos de gestión del miedo, incluso con los más radicales como el comunismo, el ecologismo, el feminismo o el anarquismo con sus apóstoles, discípulos y unas normativas adecuadas pueden llegar a ser elementos primordiales de control social, no importa si la historia se reescribe, si los hechos claves –los factores del miedo-- son inventados, tergiversados o son conjeturas sin fundamento, hipótesis o desvaríos de eruditos, de locos o peor de los inteligentes técnicos de control social: es material valioso y presto para ser utilizado.
Hacer que nos sintamos en peligro es la coartada perfecta para que ellos –los que diseñan nuestras vidas— se erijan en nuestros guardianes y por nuestro bien se encarguen de vigilarnos, protegernos e intimidarnos si no lo asumimos de buen grado. Estado significa sumisión y opresión. Detrás de cada reajuste hacia algo que dicen mejor debemos albergar una clara sospecha, una duda razonable. Seguramente la intención última de los ejecutores sea la de siempre, aplastarnos, restringir nuestras percepciones, constreñirnos a reductos de miseria y mediocridad, limitarnos en fin un poco mas, impedir nuestra ansiada búsqueda de libertad, del infinito placer por la curiosidad sin límites y de la belleza, y sobre todo la necesidad cada vez mas urgentes que tenemos de prescindir de estas muletas dogmáticas, de estos gestores del miedo que nos impiden una vida grandiosa y feliz.
Félix Menkar

13 de julio de 2009

Plegaria. poema

PlegariaPoeta nuestro, que estas en el cielo paradisíaco
y habitas entre nosotros y nos dejas jugar con el verbo.
Cuantificado sea el verso, catalogado, medido, violado
y glorificada la rima.
Líbranos de los coordinadores poéticos,
de los críticos y los gestores culturales.
Sálvanos de las guerrillas, las veladas, las trincheras, las vespradas y las quedadas.
Aléjanos de la palabra sin sustancia, de la poesía con mensaje,
de la confesional, la experimental o la mental,
de los filólogos, los académicos y los coleccionistas
porque te convertirán en objeto de consumo, de usar y tirar.
Preserva a la poesía de los curiosos,
de los auténticos y también de los impostores,
de aquella poesía necesaria 60 veces por minuto.
Los cantautores usaran la palabra para llenar escenarios,
Los rapsodas emularan con sus cantos de sirena los sonidos primordiales,
Hálito del dios de los poemas, excremento de los hombres
que quieren meterla hasta en la sopa de poetas.

Así pues sea este el día del juicio final de la poesía,
procederemos al sacrificio del poema.
Lo abriremos, cortaremos y repartiremos en porciones democráticas
sirviéndolo como alimento: la comunión poética.

En mi nombre, hermano poeta te ruego que vacíes tu mochila de versos,
que desaprendas lo aprendido, que desleas lo leído,
que te desnudes de palabra y acción,
que te quedes sin razones, sin argumentos
que te quites la careta…….
MALDITO POETA…
¡¡que te quedes sin voz¡¡
y se hizo el silencio.

Félix Menkar

del poemario "Ofensas y dentelladas"
9 de junio 2009
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